Sobre mí

Mi vida cambió completamente el día que conocí internet.

Mi nombre es Jorge Arismendi. Escritor, redactor, copywriter, lector compulsivo.

Desde principios de 2014 trabajo de forma independiente en la oficina más grande del mundo (internet).

Realizo trabajos para gente maravillosa y emprendedora de 6 países hispanos, mientras persigo mis otras aficiones: música, literatura, poesía, mucho cine, viajes, el café recién hecho, los idiomas y las finanzas personales.

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A mediados del año 2013, tomé mis cosas, cerré la oficina con llave, la entregué al responsable de vigilancia, y nunca más volví. Trabajaba en una empresa canadiense de ingeniería y construcción. La misión en Venezuela era realizar el proyecto gasífero más importante que se recuerde. Para mí, el trabajo era una lucha estéril.

En marzo de ese año había fallecido el Presidente de la República. No sólo hubo sustituciones en la Silla Presidencial, sino en todas las empresas y proyectos que se relacionaban con el Estado. Sí. También el proyecto gasífero. Al nuevo jefe le importaba un pepino culminar el proyecto. Le pagaban por días. Facturábamos en dólares. ¡Era la gallina de los huevos de oro! ¡Bienvenida la corrupción!

Cerré la puerta de la oficina. Y nunca más volví. Hoy, el proyecto sigue sin realizarse. Fue la decisión más dura. Pero fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.

¿Quién soy?

Soy venezolano. Soy cumanés. Hijo de dos excelentes profesores. Pero siguiendo al pie de la letra los pasos de mi abuelo; aquel que tuvo que emprender desde los 8 años y que hoy, siete décadas después, mantiene las ganas de emprender intactas.

Escribo. Desde siempre. Escribía cuentos. Escribía poesías. Escribía hasta hojas contables. Todo con tal de escribir.

Desde el 2014 vivo totalmente de la escritura. Pero no ha sido tan sencillo.

Sigamos con el relato.

¡Adiós jefe! ¿Y ahora qué?

Era noviembre de 2013. Faltaba un mes para Navidad y Año Nuevo. En mi país (y en la mayoría), eso se traduce en gastos. Yo, en cambio, lo que tenía me alcanzaba para llegar gateando a diciembre. Pero poco más.

Los primeros 10 días del mes pasé meditando sobre el pasado. ¡Como si pudiera cambiarlo!

¿Hice bien al renunciar? ¿Debí continuar a pesar del conflicto ético que eso suponía?

Mi mente no aportaba nada para el futuro. Todo era pensar en el pasado. En ese “gran error” que había cometido.

Pero no todo estaba mal. En la casa de mis tías (profesoras también) había un par de artefactos mágicos: ¡una laptop y un router!

Así que empecé como seguramente empezó la mayoría: buscando en Google “cómo ganar dinero” “ideas para ganar dinero” “cómo carajo llenar mi bolsillo de billetes para que diciembre no me tome como un mardiciento”

Y la solución llegó.

Había un portal en internet que funcionaba como una bolsa de trabajo. Pero, todos los trabajos se podían hacer desde casa.

Mi expresión fue, tipo, ¡recontra WOW!

Una semana me tomó conseguir mi primer cliente. Era un tío de Albacete, y necesitaba un libro electrónico. Eran no más de 20 páginas, con imágenes, ejemplos y tal.

En 2 días lo tenía listo. Lo envié. Y magia: los primeros 150 dólares.

Ese día me olvidé dónde había trabajado antes.

“¡Qué bonito! ¡Qué romántico, Jorge! Pero, ¿qué haces actualmente?”

Desde aquel día no he parado. He escrito medio millón de palabras sobre inversiones en internet. He trabajado y trabajo con las agencias líderes del sector digital. Pero la experiencia también me ha servido para intentar responder a los demás ese montón de preguntas que yo tuve cuando comencé.

Pero voy más allá. A partir de julio de 2017, empecé a emprender, a invertir. A pasar a la práctica todo aquello sobre lo que había escrito durante tanto tiempo.

Este blog está pensado para todos los que quieren invertir. Para todos los que quieren trabajar por cuenta propia. Para los que quieren mandar todo al carajo y comenzar de nuevo. Pero con seguridad.

Especialmente, este blog está pensado para los coterráneos del país de la inflación a 1.400%. Para el país que premia la improductividad con inamovilidad laboral. Porque en estas tierras hay mentes creativas y poderosas, que lamentablemente se devalúan por el contagio del entorno.

Ayudar a que una sola persona haga lo que yo: cerrar la puerta, no volver, comenzar de nuevo y luchar por lo que quiere. Eso quiero. Al menos una. Y mi deber estará cumplido.

¿Qué servicios realizo para mis clientes?

Soy copywriter. Mi principal interés es generar la mayor cantidad de ventas / conversiones, en la menor cantidad de palabras posibles. Persuasión nivel Dios, para los que acaban de llegar.

Además de eso, presto servicios para personas que quieren emprender, pero por alguna mística manera no se atreven a dar el último paso. Bien sea como un negocio, como una firma personal, o como lo decidan.

Mis especialidades son: el sector de la hostelería y el turismo, el de la educación -haciendo énfasis en la educación en línea-, y todo lo que va en línea con los emprendedores, desde la realización de contenido especializado y recursos para éstos; hasta la creación de copys para que se posicionen de una vez por todas como líderes de su sector o sub-sector, y dejen de ser anónimos, o uno más del montón.

Ese soy yo.

Me despido con mi frase favorita

(especialmente dedicada a una amiga que anda por allá por Los Ángeles chilenos)

¡Despiértame para soñar!

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