5 cosas que sólo aprenderás viajando

5 cosas que sólo aprenderás viajando (aunque te empeñes en decir todo lo contrario)

Como ya debes saber, para mí los viajes son una de las mejores formas de inversión. De tiempo, de dinero y energías.

Si todavía no te has convencido, dame tiempo para ir desgranando artículo por artículo las motivaciones detrás de esa creencia que llevo conmigo.

En esta ocasión, quiero compartir contigo 5 enseñanzas que los viajes nos dan. Los viajes, y sólo los viajes.

Para que me comprendas: ¡No aprenderás esto de ninguna otra manera!

Ni en cuarenta cursos. Ni en dieciocho másters.

#1 – No eres el centro del universo

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¿No esperabas que yo te lo dijera, o sí?

Cuando estamos en nuestro día a día, creemos que todo el mundo debe llorar porque se nos ha derramado el café, o porque dejamos la tarjeta de débito en la otra billetera.

Y no es así.

Todo el mundo tiene un sinfín de problemas detrás, y sin embargo tienen el descaro de regalarte una sonrisa.

Algo que únicamente aprenderás viajando.

Un viaje te cambia. Créeme. Soy la voz de tu conciencia.

Descubrirás (como en la imagen) que eres sólo una pequeña partícula dentro de un universo gigantesco.

¿Qué aprenderás con esto?

Que debes echar el ego a un lado. Que debes ser agradecido, y que hoy estamos y mañana no.

Estar de viaje te enseña a valorar las diferencias de cada cultura. Como si estuvieras en otra galaxia.

#2 – La organización lo es todo

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Estamos los que somos maniáticos del orden. Pero están los que no.

A esos que les vale que todo esté donde está, ya que de alguna manera encontrarán lo que buscan.

Pero cuando estás de viaje, la organización lo es todo.

Necesitas organizar el tiempo, gestionar el dinero, saber tomar rutas y buscar información.

Algo que cobra más importancia si viajas solo.

#3 – Valorarás las pequeñas cosas

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Nuestro serio problema no es únicamente que nos creemos el centro del mundo.

Sino que también magnificamos cada cosa, que hasta pena me da.

Todo nos aburre. Todo nos provoca. Nada nos complace.

Pero cuando estás de viaje, o te adaptas o te adaptas.

Y en esa porfía adaptativa, aprendes a valorar las pequeñas cosas.

Despertarte y mirar las estrellas (si haces camping); ver a personas saludándote por la calle, aunque no tengan idea de quién eres,…

Comer un pan desabrido con un atún enlatado y sentir que es lo mejor que has probado en tu vida.

Si un viaje no te enseña el desapego y el valor por las pequeñas cosas, tu nivel de malcriadez necesita estudios científicos avanzados. ¡Es un problema genético!

#4 – El dinero no es el centro de todo

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Las dos razones principales por las que no viajamos tanto son:

  • Nos aterra salir de nuestra zona de confort.
  • Creemos que gastaremos una cantidad irrecuperable de dinero.

La primera te la acepto. La segunda es un error de tamaños inmemoriables.

Lo cierto es que para viajar no hace falta más que voluntad. Lo demás lo vas consiguiendo poco a poco.

No necesitas jet privado, ni asientos en primera fila. No necesitas pagar por muchas cosas, ya que en cada lugarcito del mundo habrá miles de cosas que hacer, y gratis.

Fe de erratas: ViajarGastar dinero no son sinónimos.

#5 – Un viaje te prepara los obstáculos que necesitas superar

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Ni alineación planetaria ni metafísica. Pero sucede.

Un viaje es un manantial de conocimientos, y adquirirás exclusivamente los que de verdad necesitas.

Supongamos que te has ido a China sin hablar ni dos palabras de mandarín. ¿Crees que vas a morir desamparado?

No mi amigo.

Encontrarás miles de formas de comunicarte, y muchos nativos te regalarán minutos y hasta horas de su tiempo para ayudarte a hablar lo necesario.

Un viaje te enseñará a comer algo que nunca habías comido (y que se suponía que no te gustaba pero nada).

Te enseñará a viajar en motocicleta o en globo aerostático.

Te enseñará a bailar Sopa de caracol a la luz de una fogata. Aunque juraste que nunca lo harías.

Te enseñará que ni eras tan ateo ni eras tan bipolar.

Importante: la persona que se fue de viaje no es la misma que volverá del mismo. Hazlo y te darás cuenta.

Si te ha gustado el artículo, ¿qué estás esperando para compartirlo? ¿Acaso no es gratis?

Aprovecha y cuéntame lo que te han enseñado los viajes. Anda a los comentarios.

¡Nos estamos viendo!

 

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