Resumen de 2017 y Objetivos para 2018

Planeación de objetivos para 2018 y resumen del año 2017 en jorgearismendi.com

Y es que el 2017 nos pasó por encima.

A muchos. No fui el único que ha sentido que el tiempo no nos dio tiempo para hacer todo lo que queríamos.

Pero está bien. Tampoco es mi estilo tirarme a llorar y decir que todo fue malo.

Ha llegado el momento de poner en Pause este vértigo social en el que estamos metidos hasta el c**o, sentarnos en la mecedora imaginaria y meditar sobre lo que ha sido el 2017.

Resumen del 2017

Este año ha sido uno de los más provechosos que recuerde. Tal vez haya sido el único donde haya llevado mediciones profundas sobre todo (desde velocidad de redacción hasta la contabilidad mensual).

El 2017 me lo propuse como un Reset. Cerrar todos los ciclos anteriores, retirarme honrosamente de batallas que por tiempo o por falta de motivación no iba a poder librar.

Y cumplí. A medias.

En cambio, comencé con muchas cosas que sí quería:

  1. Volver a mi trabajo como analista deportivo y tester de Betfair.
  2. Hacerle un espacio propio dentro de la casa a mi sector freelance. Porque antes deambulaba con la laptop del comedor a la habitación.
  3. Dedicar el 20% de mi tiempo laboral a leer, estudiar, aprender.

Mi 2017 ha sido trabajo. Cada día. Desde febrero hasta estos días, he estado trabajando con clientes excelentes que, aparte, se han convertido en grandes compañeros de este modelo digital.

Pero, también ha servido para tomarle el pulso al arte de la delegación. De allí que le agradezca a Yuri tanta paciencia.

El 2017 ha servido para percatarme de que somos un todo indivisible. Que a veces separar vida personal de vida laboral es muy difícil. Sobre todo cuando trabajas escribiendo, y escribir ha sido para mí el hábito de toda la vida.

Pero, es algo que también me afecta desde el punto de vista social. Donde andas bien, estás tranquilo, vas consiguiendo los objetivos; pero a tu alrededor ves cómo las cosas se van oscureciendo más y más.

Por eso, este 2017 ha sido difícil de digerir. He tenido que aprender el mal hábito de la indolencia para poder seguir adelante.

En resumen, ha sido un buen año. No me puedo quejar.

Antes de resaltar lo mejor y lo peor del 2017, y mis planes de conquistar el mundo para el 2018, quisiera agradecerle a algunas personas.

En primer lugar, a Génesis. Que aparte de enseñarme a pronunciar francés, me ha ayudado en todo lo que ha podido. Este 2018 vamos para 7 años juntos. ¡Casi nada!

A Javier, Miguel, Oscar, Jorge, otra vez a Javier, Pablo, José, Manuel e Iván, que no sólo han estado como clientes y amigos, sino como críticos principales de mi trabajo.

Gracias a ellos, en este 2018 los resultados serán mejores, sin duda.

A Yuri, que ha sido la única que ha soportado el paso al que pretendo ir en esto de trabajo.

A todos mis familiares y amigos, que se han comido las verdes en todas mis ausencias por trabajo.

Lo mejor del 2017

  • Aunque las carreteras venezolanas se han vuelto peligrosas, y los aeropuertos tengan boletos sólo para políticos; pudimos comenzar el modus operandi de “Traviajar“. Algo que esperamos replicar el año venidero.
  • He comenzado la contabilidad férrea. Me ha servido para saber cómo ahorrar, planificar e invertir con mayor confianza.
  • Siguen tocando clientes a la puerta. Algunas veces no he podido solucionarles, por razones de disponibilidad. Pero es una buena señal.

Lo peor de 2017

  • En el último trimestre hubo una epidemia que dañó 3 laptops en mi escritorio. Hubo que hacer malabares para entregar todo a tiempo.
  • Muchos proyectos han quedado paralizados por obstáculos políticos. Nada parece haber en el horizonte como para creer que puedan materializarse en 2018.

Precisamente, vamos a hablar del porvenir. Que el ayer ya no cuenta.

Objetivos para el 2018

(o lo que espero concretar en este año que viene en la vía)

No es poco lo que tengo en mente realizar para este 2018.

En primer lugar, me he empeñado en separarme de mucha gente, de mucho ruido, de muchas urgencias, y hacer un pequeño cambio en mi forma de trabajar y vivir:

Voy a cambiar el reloj por una brújula.

Es decir, no medir la productividad con el factor tiempo (pedidos x tiempo; clientes x tiempo; satisfacción x tiempo); y comenzar a medirla conforme a mis objetivos personales y profesionales.

No vaya a ser cosa que el próximo año, por estos días, esté yo diciendo que logré subir a la cima… de una escalera equivocada.

Por eso, posiblemente me tome una o dos semanas a comienzo de año sólo para meditar en qué hacer y cómo hacerlo. Distribuir todas las tareas de acuerdo a lo que YO quiero lograr. Después que me sienta bien con eso, sí me ocuparé de ayudar a lo que todos quieren lograr. Los resultados serán mejores, de seguro.

Primer objetivo: Orientar mejor mi proyecto de traviajar-vivir

Y de ello se desprenderá todo lo que tenga que ver con trabajo.

En primer lugar, tengo que enfrascarme en una facturación mínima viable. Todavía no tengo cifras, porque no depende únicamente de lo que yo quiera o aspire, sino de un análisis del nicho de mercado al que quiera dedicarme.

Posiblemente esté capacitándome la mayor parte del primer trimestre en creación de contenido para medios masivos (periódicos y revistas online).

A la par con ello, quiero añadir un par de idiomas a mi currículo y unos 4-5 conocimientos relacionados (sobre todo en lo que a lenguajes de programación se refiere).

De eso hablaremos en próximos posts de inicio de año, tras la meditación.

Segundo objetivo: Crecer profesionalmente en base al estudio-experimentación

Y llegamos a la parte difícil.

Este año no seré yo únicamente. Estará Yuri, que me acompaña desde este año que pasó. Pero también estarán 2 o 3 personas más. Trabajarán detrás de mí, armando la estructura, el esqueleto. Claro está, seguiré a la cabeza de todo y en los primeros días estaré preparando todos los white papers para hacer los cursos de iniciación.

A su vez, dedicaré mucho tiempo al trato con clientes. Mucha videollamada, mucha conversación. Mucha arte de negociación. Debo construir alrededor de jorgearismendi.com una estructura social más sólida que este 2017.

Tercer objetivo: Armar una estructura de trabajo sólida Jorge – Freelancers – Clientes

Y para no pecar de optimistas, el último objetivo del año será bastante duro.

Había estado trabajando en una propuesta de digitalización de los sistemas productivos del país. Comenzar por una sociedad base, pequeña, y luego expandirla a otros lugares.

Luego estuve mirando la posibilidad de trabajar con un sistema de medicina prepagada, o una sociedad que agrupara varias entidades agropecuarias que lograran ser totalmente autogestionables.

Pero en todos los casos me encontré un pequeño problema. Los que nos gobiernan, desde luego.

Estamos en un país donde el emprendimiento y el asesinato son crímenes que se castigan casi que al mismo rigor, por lo que un emprendimiento no puede tocar a la sociedad, cambiarla, ayudarla a mejorar ni incentivarla.

Pero, no sé. No sé. Algo va a salir y de brazos en cruz seguro que no me quedaré.

Por eso, al cuarto objetivo de este 2018 deben ayudarme a colocarle un nombre. Lo que sí, es que espero contar algo positivo a fin del próximo año, y que las sonrisas sean muchas entre todos nosotros, y no estas caras de domingo por la tarde que tienen muchos ahora mismo.

Del resto, ya saben que trabajaré desde el 08 de enero hasta el 21 de diciembre. Y que posiblemente tenga un descuento de 50% para el primer trimestre del año.

¡Nos vemos!

 

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