Mejora tu relación con el dinero

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Créeme. Es un paso muy importante (elemental) para conseguir todo lo que te propongas de ahora en adelante.

Desde pequeños nos van inculcando muchas cosas. Que si a pedir la bendición, que si la avaricia es mala o los ricos son personas que no ayudan a nadie.

De hecho, en la mayoría de los países hispanos tenemos la concepción de que “ser rico es malo”.

¿Es eso así?

¿Qué es el dinero?

Antes de decir si es malo o bueno eso de ser rico, primero tenemos que definir al dinero. Porque para mejorar tu relación con alguien, primero debes saber quién es ese alguien. Si no es así, ni te ocupes. No funcionará.

Entonces…

El dinero es una herramienta. Por eso, no es ni bueno ni malo. Y por eso, una persona no es buena o mala en base a la cantidad de dinero que tenga.

Esto sucede porque todas las herramientas son neutrales. Tú bien puedes utilizar el dinero para construir 100 escuelas de música, o bien puedes tomar la misma cantidad de dinero para financiar el terrorismo. ¿Ha tenido algo que ver el dinero en la toma de decisiones? Desde luego que no.

Las herramientas son neutrales.

Y, esta neutralidad nos lleva a definir lo segundo, que te ayudará a mejorar tu relación con el dinero y a convertirlo en tu aliado (en tu herramienta predilecta), y no en tu enemigo, en ese por el que protestas cuando se va.

¿Cómo se debe interpretar el dinero?

Al ser el dinero una herramienta, se debe cambiar un poco de perspectiva.

Dejar de pensar que el dinero es un objetivo, o un fin.

Porque, lo quieras o no, mucha gente se propone objetivos como estos:

  • Ganar 100.000.000 Bs.
  • Conseguir 10.000 $

Ajam! Cuando consigas ese “objetivo”, ¿qué vas a hacer?

El dinero es una herramienta, y por tanto, es un puente hacia tus objetivos.

Pero nunca el dinero puede transformarse en un objetivo.

Porque, esa transformación te transformará a ti también, y luego serás un frío calculador que sólo hará las cosas por el dinero que representa, y no porque quiera hacerlas.

Un mercenario, pues.

En cambio, tus objetivos deben ser logros que te hagan crecer como persona, como profesional. Si eso luego te trae más dinero, pues, mejor que mejor. Pero no al revés.

Ahora que lo sabes, anda y cuéntaselo a tu cuenta bancaria.

El dinero es un puente para tus objetivos.

De esa forma, además, sabrás cuándo es suficiente.

Pero de eso hablaremos luego.

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